Y no es porque no se excitan, al contrario desean el contacto sexual, logran disfrutar de los besos, de los abrazos y Bum….. llega lo que se llama pensamientos automáticos que se manifiestan de forma involuntaria, por lo que se distraen y pierden concentración… y así es imposible llegar al orgasmo.
Lo peligroso de esta situación es que muchas veces llevamos esa preocupación al siguiente encuentro sexual, en este caso el pensamiento distractor es “no logro llegar” (como profecía autocumplidora) y reforzamos esa idea, ¿el resultado?, la imposibilidad de alcanzar el huidizo orgasmo.
En consulta dicen, que no pueden excitarse, o no pueden llegar al orgasmo y no saben porque, no se dan cuenta que el problema radica en esas distracciones y la dificultad para poder concentrarse.
En el varón las preocupaciones que lo distraen son en su mayoría referentes al encuentro sexual como tal, no tanto a problemas de la vida cotidiana; Entonces van al encuentro con la expectativa de tener un rendimiento perfecto y están muy pendientes de la respuesta de la erección, que se logre, que no se pierda el control eyaculatorio, etc.
Esas distracciones no les permiten estar conectados con las propias sensaciones erótico placenteras conectados con la pareja y tener una adecuada conexión sexual, pierden el foco de la relación placentera, y la satisfacción de la relación en sí.
Sería fácil que la mente se la pueda apagar momentáneamente y solo podamos sentir, pero los pensamientos automáticos aparecen y ya.
Para ello, podemos desarrollar la habilidad de mantener la atención plena y consciente atenta a la experiencia placentera que sirve para todos los ámbitos de la vida. Como dice Borja Vilaseca, “dúchate mientras te duchas”.
La atención plena nos permite mirar al pensamiento automático que aparece (estropeando el momento) y dejarlo pasar, no engancharte de él. Esta técnica también llamada mindfulness permite la focalización de la atención en el momento presente. Es una técnica que implica habilidades que se deben desarrollar, que se deben entrenar.
Según Jon Kabat Zinn (1994), el mindfulness es prestar atención intencionadamente al momento presente y sin juzgar. Es una práctica Basada en la meditación “occidentalizada” ya que se ha adaptado a las necesidades de la vida en occidente. Se utiliza en el área de la psicología desde 1978, no está relacionada con ningún tipo de creencia religiosa.
Bien, conociendo a grandes rasgos lo que significa la técnica de la atención plena ¿Cómo podemos empezar a practicarla, y mejorar nuestras relaciones sexuales?
Debemos recordar que esta habilidad se la debe ir practicando y poco a poco se va volviendo parte de nuestra vida cotidiana, enseñándonos a vivir de forma más plena.
Para comenzar no necesitamos estar en una determinada posición:
- Te sitúas en un lugar y posición cómoda, comienzas a concentrarte y a ser consciente del momento presente, ser consciente de todo lo que captan tus sentidos.
- Observa lo que aparece en la mente, no pongas resistencia a ningún pensamiento, pero no te enganches con ninguno. El pensamiento llega y lo dejas pasar. Vuelves a concentrarte en lo que captan tus sentidos. Recuerda que la mente no se apaga, pero si se puede silenciar.
- Sé consciente de tu propia respiración en todo momento.
- Experimenta las sensaciones presentes, como si fuera la primera vez que las sientes, evita la influencia de aprendizajes previos.
- Mantén una actitud amorosa y amable hacia lo que observas. En el caso de que tu atención se centre en tu cuerpo (por ejemplo) atiende sus sensaciones, como la respiración, olor, movimiento, sin dejar de enfocar todo con una visión amorosa.
- Ser paciente, las cosas suceden cuando tienen que suceder.
Mientras más tiempo le dediques a practicar, más dominarás la técnica y la podrás utilizar en cualquier momento con mayor facilidad.
En relación al contacto sensual con tu pareja, sigue los mismos pasos, concéntrate en el momento de los besos, y caricias; Si llegan pensamientos automáticos déjalos pasar, no te enganches de ellos; Experimenta el olor, la temperatura, el sonido, el movimiento de tu propio cuerpo y el de tu pareja como si fuera la primera vez, se consciente de las caricias que te brinda tu pareja y de la sensación que provoca en tu mano, la piel que toca; Escucha y siente tu respiración; Mantén una atención amorosa en todo momento… te aseguro que será mucho más fácil que ambos logren disfrutar con mayor placer del encuentro sexual y llegar al tan esperado orgasmo.
